Las protestas, los bloqueos y la tensión política en Bolivia provocaron un fuerte aumento del Riesgo País, que superó los 600 puntos básicos en medio de la crisis social que atraviesa el gobierno de Rodrigo Paz.
El EMBI pasó de niveles cercanos a 350 puntos a ubicarse por encima de los 605, luego de casi 20 días consecutivos de manifestaciones y disturbios en distintas regiones bolivianas. Con este incremento, Bolivia volvió a posicionarse como el segundo país sudamericano más riesgoso para invertir, solo detrás de Venezuela.
El economista Fernando Romero, expresidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, explicó que cuando el Riesgo País sube de forma acelerada significa que los inversores perciben mayores probabilidades de problemas fiscales, financieros o de gobernabilidad tanto en el corto como en el mediano plazo.
La crisis comenzó a inicios de mayo con reclamos salariales, denuncias por escasez y deterioro en la calidad de los combustibles, además del rechazo a distintas reformas impulsadas por el gobierno. En ese contexto, se multiplicaron las protestas y los cortes de calles que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien lleva apenas seis meses en el poder.
A esto se suma la escasez de dólares, la caída de las reservas internacionales y una creciente necesidad de financiamiento externo. Analistas advierten que, si continúan los bloqueos y aumenta la conflictividad social, el Riesgo País podría seguir escalando y complicar aún más el acceso de Bolivia al financiamiento internacional.





