El Congreso de Bolivia aprobó una nueva ley que elimina restricciones a la intervención de las Fuerzas Armadas en situaciones de conflicto interno. La decisión se produjo en un contexto de protestas, bloqueos de rutas y tensión política contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz.
La Cámara de Diputados dio luz verde a la anulación de la Ley 1.341, vigente desde 2020, que regulaba los estados de excepción y limitaba la participación militar en disturbios internos. La norma ya había sido aprobada por el Senado y ahora quedó en manos del Poder Ejecutivo para su promulgación.
Las protestas comenzaron hace varias semanas y se concentran principalmente en La Paz y El Alto, aunque también se extendieron a otras regiones del país. Distintos sectores sociales y sindicales reclaman medidas frente a la situación económica y exigen la renuncia del mandatario.
Desde el oficialismo sostienen que la modificación permitirá responder con mayor capacidad ante situaciones de conflicto y garantizar el orden institucional. Sin embargo, algunos legisladores opositores advirtieron que la medida podría generar mayor tensión social y afectar el desarrollo de las manifestaciones.
El Gobierno aseguró que declarar un estado de excepción continúa siendo una “última opción” y reiteró que mantiene abierto el camino del diálogo para intentar resolver la crisis política y social que atraviesa Bolivia.




