Los cortes de rutas se duplicaron en los últimos días y ya afectan a seis departamentos de Bolivia. La medida profundiza la escasez de alimentos, combustibles e insumos esenciales.

La Administradora Boliviana de Carreteras informó que existen 89 puntos de bloqueo activos en distintas regiones del país, una cifra que refleja la escalada de un conflicto que ya supera un mes de duración. Las interrupciones afectan corredores estratégicos de La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Santa Cruz, dificultando el transporte de personas y mercancías.

Las movilizaciones comenzaron con reclamos vinculados al abastecimiento de combustibles y cuestionamientos a la Ley 1720, pero en las últimas semanas incorporaron demandas políticas que incluyen pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz. La Paz continúa siendo el principal foco de las protestas y la ciudad más afectada por las restricciones al tránsito.

El impacto de las medidas se siente especialmente en las principales áreas urbanas. En La Paz y El Alto se registra una fuerte escasez de combustibles y crecientes dificultades para el suministro de alimentos y productos básicos. A esta situación se sumó el respaldo de comerciantes y organizaciones sindicales, que advirtieron sobre el riesgo de un desabastecimiento aún mayor si persisten los cortes de carreteras.

Mientras tanto, los intentos de mediación impulsados por la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y otros actores permanecen estancados. El Gobierno sostiene que agotó las instancias de diálogo y defiende las medidas adoptadas para mantener el orden, mientras los sectores movilizados denuncian falta de respuestas a sus reclamos. La ausencia de acuerdos mantiene al país en un escenario de creciente tensión social y política.

Tendencias