El gobierno de Bolivia negocia con el Fondo Monetario Internacional un programa de créditos por unos USD 5.000 millones para financiar proyectos productivos y sociales. En medio de las protestas, bloqueos y el creciente desabastecimiento.
El anuncio fue realizado durante la inauguración del Consejo Económico y Social, un espacio impulsado por el Ejecutivo para abrir el diálogo con organizaciones sociales y sectores movilizados. Paz sostuvo que el objetivo es impulsar inversiones que permitan recuperar la actividad económica y contener el impacto de la crisis que atraviesa el país.
El mandatario explicó que las negociaciones con el FMI forman parte de un plan económico más amplio que también incluye financiamiento de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y la CAF. Según detalló, Bolivia ya gestiona créditos por más de USD 7.000 millones para infraestructura y proyectos de desarrollo.
La situación económica y social continúa deteriorándose tras más de tres semanas de bloqueos y protestas en distintas regiones del país. El gobierno calcula pérdidas superiores a los USD 600 millones y advierte que el impacto de los cortes de ruta ya supera las consecuencias económicas que dejó la pandemia.
Mientras el Ejecutivo apuesta al diálogo y al financiamiento externo para aliviar la crisis, desde la oposición y sectores vinculados al expresidente Evo Morales sostienen que las protestas representan una reacción contra las políticas económicas del gobierno y cuestionan el acercamiento con organismos internacionales como el FMI.




