El expresidente boliviano Evo Morales denunció una “brutal persecución judicial y mediática” en su contra tras conocerse nuevas investigaciones relacionadas con presuntos vínculos con el narcotráfico.
Morales afirmó que enfrenta una “guerra jurídica” impulsada por el Gobierno y sostuvo que las acusaciones buscan “aniquilarlo moral y físicamente” mediante causas armadas. En ese contexto, pidió una justicia “imparcial, honesta y autónoma del poder político”.
Las declaraciones surgieron luego de que el viceministro Hernán Paredes informara que el Estado boliviano participará en procesos judiciales en Estados Unidos vinculados a exjefes policiales investigados por narcotráfico, con el objetivo de indagar una supuesta relación del exmandatario con esos casos.
A través de sus redes sociales, Morales criticó además la relación del Gobierno con Estados Unidos y aseguró que desde hace décadas es acusado sin pruebas de narcotráfico y terrorismo. Reiteró que no busca impunidad, sino que cualquier acusación sea sustentada con evidencias legales.
Finalmente, el exmandatario recordó casos de narcotráfico registrados durante gobiernos anteriores y defendió su trayectoria política frente a las denuncias actuales.




