El dirigente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Víctor Tarqui, afirmó que el cambio en la presidencia de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) era “justo y necesario”, debido a los problemas en la calidad de la gasolina y la falta de respuestas al sector del transporte. Señaló que la anterior gestión “se ha aplazado” en estos temas.
Tarqui recordó que los choferes ya habían solicitado la salida del expresidente de la estatal, Yussef Akly, quien fue reemplazado por la ingeniera industrial Claudia Cronenbold. Indicó que una de las principales expectativas es que la nueva autoridad garantice un control más estricto para evitar que los vehículos sigan siendo afectados por combustible en mal estado.
El dirigente sostuvo que, si la nueva administración logra asegurar el abastecimiento y mejorar la calidad del combustible, podrá recuperar la confianza del sector. Además, pidió agilizar los procesos de resarcimiento para evitar nuevos conflictos y críticas, como los que enfrentó la anterior gestión.




