Desde el inicio de la época de lluvias en diciembre del año pasado, Bolivia registra 37 personas fallecidas y 14 desaparecidas que continúan siendo buscadas, informó el director de Emergencias y Auxilio del Viceministerio de Defensa Civil, René Alcides Vásquez. Solo en la última semana, al menos 1.500 familias resultaron damnificadas por los efectos de las precipitaciones.
Las regiones más afectadas se concentran en Cochabamba, Santa Cruz y Beni, donde se reportan inundaciones en varios municipios. En Cochabamba, los municipios de Pojo, Arque y San Benito suman cerca de mil familias afectadas en unas veinte comunidades. En Santa Cruz se registran daños en Ascensión de Guarayos y los Valles cruceños, con alrededor de cincuenta comunidades impactadas, mientras que en Beni se reportaron seis comunidades damnificadas en Trinidad.
Las autoridades recordaron que el país se encuentra en alerta roja hasta el 31 de marzo por riesgo de desastres, además de alerta naranja por tormentas eléctricas. En ese contexto, se exhortó a la población a extremar precauciones, especialmente en zonas vulnerables como los Yungas, Alto Beni, Chapare y los Valles cruceños, para evitar incidentes en carreteras y áreas propensas a inundaciones.




