El candidato propone eliminar beneficios indebidos, cerrar empresas públicas deficitarias y reducir estructuras que no cumplen funciones claras. Apunta a resolver urgencias como la falta de dólares y combustibles en los primeros 100 días, sin aplicar gradualismo.

Samuel Doria Medina presentó los principales ejes de su propuesta económica, centrada en estabilizar el país mediante recortes a privilegios y gastos superfluos del aparato estatal. El candidato considera que es urgente eliminar beneficios indebidos y cerrar empresas públicas deficitarias que, según él, solo generan pérdidas y burocracia. Su objetivo es reorientar los recursos hacia áreas prioritarias como salud, educación y generación de empleo.

En línea con esta visión, también plantea una reducción drástica de las estructuras del Estado que no cumplen funciones claras o productivas. Doria Medina remarcó que Bolivia no puede seguir sosteniendo una administración pública sobredimensionada, y que es momento de aplicar medidas firmes para sanear las finanzas del país. La propuesta incluye revisar contratos, limitar el gasto político y profesionalizar la gestión pública con criterios de eficiencia.

A diferencia de otros postulantes, el empresario afirmó que sus acciones no estarán sujetas a un enfoque gradualista. Prometió resolver crisis urgentes como la escasez de dólares y combustibles en los primeros 100 días de su gobierno, a través de decisiones rápidas y contundentes. Con esta estrategia, busca posicionarse como el único candidato con un plan económico realista y capaz de generar resultados inmediatos.

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